“Al inicio no sabía qué estudiar, seguramente como muchos. Y tampoco quería tocar el tema porque siempre las dudas venían a mí. Quizás era muy exagerado porque muchas personas ya saben que estudiar desde pequeñas y es muy fácil para ellos elegir. Pero empecé este proceso de orientación vocacional y me di cuenta de todas las posibilidades nuevas de carreras en este mundo globalizado y de que no solo las carreras tradicionales son válidas.
Además, el proceso me ayudó mucho a darme cuenta de lo que me gustaba y de lo que definitivamente jamás disfrutaría hacer. También me ayudó a descubrir y aceptar quién era yo, lo que posteriormente me ayudaría a la elección de mi carrera. Finalmente, me encamino a romper paradigmas sobre ciertas profesiones.
Jamás me vi escogiendo una ingeniería (Ingeniería Biomédica), pero me siento feliz con mi elección, sabiendo que no fue algo al azar y que armoniza con lo que soy”